De los US$18 mil millones que salieron el 2006, sólo vuelve a Antofagasta una ínfima suma.
El retorno
a la región por concepto de sus exportaciones es absolutamente
marginal. Así lo aseguró Patricio Aroca, economista y director del
Instituto de Economía Aplicada (Idear) de la Universidad Católica del
Norte (UCN), quien sostuvo que de los históricos US$ 18 mil 948
millones obtenidos por envíos al exterior el 2006, a la Segunda Región
sólo llegará una suma ínfima.
Efectivamente, el récord histórico que lograran el año pasado las
exportaciones regionales, empujadas por los altos precios del metal
rojo, reavivaron un viejo anhelo regional que reclama retornos justos
para la zona que genera las mayores riquezas al país. Hay que recordar
que sólo la región de Antofagasta representó un tercio del total de los
envíos chilenos al exterior.
Según Aroca, éste es un problema que comenzó a discutirse en 1995
cuando surgieron las primeras inquietudes respecto de la legislación en
materia de inversiones mineras. "En esos momentos había claridad
respecto de que la ley era muy beneficiosa para las mineras. Y
surgieron un par de iniciativas para dejar más ingresos en la región y
el país".
Fue entonces cuando chocaron las posturas que pedían un royalty a los
nuevos proyectos de hasta un 6% y quienes no querían cambiar las reglas
del juego a los grandes inversionistas. "Allí algunas mineras
propusieron crear un fondo de desarrollo sustentable para la región al
cual aportarían entre US$ 350 a 450 millones anuales. Pero tuvieron que
pasar 10 años -entre medio salió la idea de crear un cluster minero- y
no hubo nada de legislación, por lo que todos los grandes proyectos que
nacieron en ese lapso se rigen con la misma ley".
De acuerdo al análisis de Aroca, con una normativa adecuada la bonanza
actual del cobre hubiera permitido a la región y al país, recuperar un
mayor porcentaje de la renta que la minería está produciendo. "Desde la
perspectiva del país estamos haciendo un mal negocio".
Sin embargo, reconoce que el llamado Royalty II que comenzó a funcionar
al año pasado en algo mejora la situación. "Pero al mismo tiempo
dijimos que durante los próximos 15 años no haríamos más cambios. Este
impuesto va a generar algunos ingresos, pero son bastante inferiores a
la propuesta original que fue rechazada debido al interés de algunos
grupos", sostuvo.
Beneficios
Consultado respecto de los posibles beneficios que estos niveles récord
de exportaciones pueden traer a la Segunda Región, Aroca fue claro: Son
marginales. "Si me preguntas si estos tremendos ingresos por
exportaciones van a generar mayores beneficios para la región de los
que se generarían con un precio del cobre de US$ 1,3, la respuesta es
que los beneficios serían sólo marginales, quienes se llevan los
mayores beneficios son las empresas, no los trabajadores, algunas
localizadas en el extranjero y otras en Santiago", comentó.
En el caso de Codelco, sus excedentes van a parar a las arcas fiscales,
por lo que parte de éstos llegan a la región mediante la distribución
del Estado. "Pero en esa distribución también vamos perdiendo porque
nuestros indicadores de productividad son muy altos, y ese es uno de
los criterios para definir la distribución, los mayores recursos van a
regiones con niveles de productividad más bajo".
Cambios
Para revertir esta realidad Aroca propone dos líneas de acción, primero
convencer mediante estudios al nivel central de la necesidad de mayores
retornos a la región, y por otro, un mayor compromiso de la empresas de
la zona.
"Hay que mostrar que la compensación que obtenemos por nuestra
producción es muy baja y eso hay que hacerlo con estudios serios y
financiarlos. Un segundo punto es cómo hacemos para que las empresas
locales se comprometan efectivamente con la región. En 1995 fue el
fondo sustentable, luego el apoyo al cluster y ahora nos venden la
Responsabilidad Social, pero si miramos lo hechos concretos, estas
políticas no han tenido prácticamente ningún impacto".
Fuente / El Mercurio de Antofagasta
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